Capítulo 7 Conferencia VII — La Evolución Cósmica
Fuente: libros-azules.org
1. Introducción: la humildad ante lo inconmensurable
Bailey abre reconociendo que hablar de “evolución cósmica” parece imposible:
- Ningún ser humano puede conocer la totalidad del cosmos.
- Sin embargo, la ley de analogía permite inferir patrones superiores a partir de los inferiores.
- Lo que se observa en el átomo, el hombre y el planeta puede extenderse al sistema solar y más allá.
La conferencia es, por tanto, una exploración especulativa pero rigurosa, basada en analogías estructurales.
2. Recapitulación del camino recorrido
Bailey resume el terreno ya cubierto:
- Estudiamos el átomo de sustancia → inteligencia activa.
- El átomo humano → inteligencia + amor + voluntad.
- El átomo planetario → una Vida mayor que utiliza un planeta como cuerpo.
- El átomo solar → una Entidad que anima el sistema solar.
En todos los niveles se observan tres aspectos:
- Inteligencia
- Amor‑Sabiduría
- Voluntad o Propósito
3. La evolución de la conciencia: del átomo al Logos. Bailey muestra cómo la conciencia evoluciona en espiral:
En el átomo físico. Solo inteligencia rudimentaria.
En los reinos subhumanos
- Mineral y vegetal → sensibilidad, sensación, amor embrionario.
- Animal → mente incipiente.
- Mineral y vegetal → sensibilidad, sensación, amor embrionario.
En el ser humano. Autoconciencia: el “yo soy”.
Más allá del humano
- Conciencia grupal: “yo soy ese”.
- Conciencia divina: identificación con la Vida planetaria.
- Conciencia del Logos solar: un nivel inconcebible para nosotros.
- Conciencia grupal: “yo soy ese”.
La evolución es un paso continuo de la autocentración a la identificación con totalidades mayores.
4. Las dos grandes etapas: atómica y radiactiva. Bailey retoma su analogía central:
- Etapa atómica
- Autocentración.
- Protección.
- Egoísmo necesario.
- El átomo vive para sí mismo.
- Autocentración.
- Etapa radiactiva
- Irradiación.
- Servicio.
- Influencia magnética.
- El átomo se convierte en un centro que da, no que retiene.
- Irradiación.
Esto se aplica al átomo físico, al ser humano, al planeta y al sistema solar. La humanidad está transitando de la etapa atómica a la radiactiva.
5. El ser humano radiactivo: el servidor del Plan.. Bailey describe al ser humano avanzado:
- Conserva su identidad individual.
- Pero ya no usa su energía para fines personales.
- Se convierte en un centro magnético que colabora con el Propósito planetario.
- Reconoce el Plan y trabaja para él.
Cuando este tipo de seres sea más numeroso: “Podremos esperar un cambio en las condiciones del mundo.”
6. El átomo planetario y el átomo solar. Bailey extiende la analogía:
-El planeta
- Tiene una Vida central.
- Puede estar en etapa atómica o radiactiva.
- Sus “eventos” (incluyendo crisis humanas) pueden ser expresiones de Su propio proceso evolutivo.
- El sistema solar
- También puede estar evolucionando hacia una meta superior.
- Puede ser atraído por una Vida aún mayor.
- Las constelaciones (Pléyades, Osa Mayor, Sirio) podrían tener relación psico‑magnética con nuestro Logos solar.
- También puede estar evolucionando hacia una meta superior.
Bailey no afirma nada dogmáticamente, presenta posibilidades basadas en textos orientales y analogías.
7. La unidad subyacente de toda vida. Bailey insiste en un punto clave:
- La diversidad pertenece a la forma.
- La unidad pertenece a la vida subjetiva.
- La evolución revela progresivamente esta unidad.
La conciencia grupal es el puente hacia esta comprensión.
8. La meta última: la Conciencia Absoluta. Bailey propone una analogía final:
- Para una célula del cuerpo humano, la conciencia del hombre es inconcebible.
- Para el ser humano, la conciencia del Logos solar es igualmente inconcebible.
- Sin embargo, la distancia entre ambos niveles es promesa de lo que puede alcanzarse.
La meta del Logos solar podría ser llamada: Conciencia Absoluta.
9. Las constelaciones y la vida subjetiva. Bailey menciona tradiciones orientales:
- Las Pléyades → fuente del aspecto inteligencia.
- La Osa Mayor → polo positivo complementario.
- Sirio → fuente de la sabiduría.
No como afirmaciones físicas, sino como relaciones energéticas subjetivas.
10. Conclusión: la visión ampliada. Bailey cierra con una exhortación:
- Lo importante no son los hechos físicos.
- Sino la expansión de la conciencia,
- la capacidad de pensar en términos más amplios,
- y la comprensión de que todo lo que hoy consideramos “verdad” es apenas un fragmento.
Termina citando a San Pablo sobre la gloria futura que ha de revelarse.
Síntesis final de la Conferencia VII
La evolución cósmica es:
- un proceso de expansión de la conciencia,
- un movimiento desde la autocentración hacia la identificación con totalidades mayores,
- un ascenso desde el átomo hasta el Logos solar,
- un reconocimiento progresivo de la unidad subyacente de toda vida.
La humanidad está llamada a convertirse en radiactiva, a colaborar con el Propósito planetario y a participar conscientemente en la Vida mayor que anima el sistema solar.